Hay muy pocas cosas dignas de resaltar de esta película. Ni por buenas ni por malas. Es un típico guión del género thriller / acción con cierta dosis de enredo que le da un toque de originalidad muy leve. No es una película que marque. Se olvida rápidamente. De hecho, al día siguiente de verla se pregunta uno: ¿De qué iba la película de ayer?
"Ah sí" es la respuesta tras hacer un breve ejercicio de memoria y poco a poco te viene toda la historia a la cabeza. No tiene mensaje, ni grandes escenas de acción, ni grandes escenarios, ni nada que no se haya visto antes en las películas de este género. Chica buena, chica mala, poli bueno que se lía demasiado, dinero de la mafia y pequeña (muy pequeña) sorpresa en el desenlace.
El mérito de esta película es de David Collard, el guionista, que supo juntar varias subtramas sobre un mismo personaje que arrastra todo el peso de la acción y con quien es muy fácil que el público se identifique. En este sentido Denzel Washington cumple perfectamente con su papel. El resto de actrices / actores que le acompañan también cumplen.
La mayoría son personajes planos aunque hay dos que sobresalen, uno por su originalidad y otro porque es el que más carga dramática sufre (sobre todo al final). Fotografía buena, algunos planos muy destacados y banda sonora ausente o inadvertida. En definitiva, película adecuada para ver en casa después de cenar, antes de acostarse.
No va a alterar el sueño de nadie pero tampoco va a permitir que el espectador se duerma en el sofá.