Película histórica que narra un procedimiento obligado para toda democracia que se precie y tenga un pasado como el que, desgraciadamente, sufrió Argentina. La película en sí no deja de ser un relato de no ficción con un hilo narrativo basado en los diálogos, pues acción hay muy poca, y tiene el hándicap de que los espectadores saben, o deberían saber de antemano, cómo termina.
Esto es muy peligroso, pues son muy pocas las producciones basadas en diálogos y finales conocidos de antemano que logran un éxito comercial digno de mención. Francamente, no creo que esta se convierta en un éxito taquillero.
Aun así, el resultado es entretenido, aunque no es apto para el disfrute de todos los públicos pues se necesita un mínimo de conocimientos de lo que sucedió en Argentina para meterse en la película y, sobre todo, en lo que implica e implicó para la castigada población de este país. Está claro que el público objetivo de esta película es limitado y limitada será, por tanto, su taquilla.
El guion transcurre sin sorpresas, subtramas nulas o pasan desapercibidas (que viene a ser lo mismo), ni emociones dignas de mención. Es una película plana (se nota que el guionista iba a lo que iba y tenía muy claro lo que quería contar).
Dejando aparte la trama, considero que el director ha dejado un producto de muy buena factura pues: 1º.- Los intérpretes están a la altura no sólo de la interpretación en sí misma sino de los hechos y personajes que representan, aunque no disponen de muchas ocasiones para demostrar la calidad que atesoran; 2º.- La ambientación es muy buena, aunque, todo sea dicho, se materializa sin demasiadas dificultades ya que prácticamente todo el metraje se realiza en interiores; tal vez lo más difícil haya sido encontrar/maquillar actores con parecidos tan asombrosos a los personajes que, muy brevemente, interpretan y que solamente aparecen en el tercer acto; 3º.- El director ha sabido mezclar sus tomas con tomas reales de los hechos en los que se basa y lo hace con tanta astucia que incluso se llega a dudar de si las tomas reales sobre lo ocurrido en 1985 son realmente de aquel tiempo o son tomas actuales; y 4º.- En cuanto a la imagen, casi todos los encuadres, por luz y composición, son de calidad fotográfica y la steady, en alguna de sus tomas, a veces ayuda a dar un poco más de movimiento a la poca acción, aunque no es mareante.
En definitiva, buen producto lo cual es mucho decir para una película dirigida a un público objetivo muy concreto, basada en diálogos y final conocido de antemano.
No todo el mundo va a disfrutar de la película, pero todo el mundo la debería ver.