¿Te gustan los primeros planos? ¿Sí? Pues has tenido suerte, te vas a hartar. Saber esto antes de ver la película puede condicionar al espectador por cuanto tal profusión de primeros planos puede dar a entender que es una película con poca acción (que lo es) y, por tanto, aburrida. Nada más lejos de la realidad.
Ciertamente le falta acción; máxime cuando el relato va de un tipo que se llevó por delante a más de trescientas personas (en ningún momento se ve al asesino en sus maquinaciones), pero tanto primer plano nos entrega (y no suele ocurrir así) un muy buen resultado visual con un efecto hipnótico bastante notable acrecentado por la corta, cortísima, distancia focal del objetivo utilizado.
Intuyo unas lentes con un máximo de f1. El director juega con mucho acierto con los enfoques y desenfoques de los personajes que llevan la acción en las tomas.
En contra de lo que suele suceder en este tipo de películas, la trama transcurre básicamente a través de diálogos y está más cerca del subgénero de thriller psicológico que del policíaco. Los oscarizados Chastain y Redmayne hacen sendos papelones con un mano a mano espectacular en la celda de interrogatorios. Chastain está enorme, buenísima y Redmayne, lo siguiente.
La historia en sí misma, deja algunos vacíos - Por ejemplo: ¿Quién es el protagonista? ¿Ella? Parece difícil; entra a formar parte de la trama en la mitad del segundo acto; ¿Él? Tampoco lo creo; no tiene los minutos necesarios de metraje como para erigirse en protagonista.
Lo único que me hace inclinar por ella es que la película no va de un asesino en serie, sino de una enfermera que ve alterada su vida normal por una enfermedad cardíaca y, además, un asesino en serie es contratado como compañero suyo y, ella, le descubre.
Ella no busca otra cosa que volver a su normalidad y al final lo consigue (como era de esperar), aunque (y eso no me ha gustado) la película cierra tramas y subtramas con imágenes de los protagonistas y unas explicaciones finales impresas en la pantalla que entran, demasiado de sopetón, en cuanto el asesino confiesa. A mi gusto, podrían haber elaborado un poco más el final.
Los vacíos en la historia no obstan para que el producto sea de muy buena factura pues, a mi juicio, realización y actores suplen con creces las deficiencias de la trama que pueden pasar totalmente desapercibidas.