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Crítica de cine

El gran hotel Budapest

2014 · Comedia · 100 min · Dirección: Wes Anderson

Las aventuras de Gustave H., legendario conserje de un gran hotel europeo de entreguerras, y de Zero, el joven botones que se convierte en su amigo más leal, tras el robo de un valioso cuadro.

Es una obra de arte metida en una sucesión de fotogramas. No confundir con un peliculón. Cuando digo que es una obra de arte quiero decir que es digna de cambiar la sucesión de fotogramas por una sucesión de lienzos y admirar con detalle cada uno de ellos.

Como producto cinematográfico no sobresaldría si no es por el atrezzo, la riqueza de detalles, los planos con gran angular, el colorido y el estudiadísimo trabajo que hay tras cada toma. Es grandilocuente sin ser una superproducción y eso que está grabada, en su mayoría, en interiores. Todo está al servicio de los decorados, incluso los actores.

Actores consagrados por cierto y todo ellos sobreactúan por exigencia del guión. Con un ambiente tan recargado como el expuesto, la actuación también debe ser recargada. Actúan como si se tratara de una obra de teatro y no con la naturalidad requerida para una película.

A veces hay anuncios comerciales tan originales que el producto anunciado se diluye en su originalidad y la gente es incapaz de decir qué era lo que nos querían vender. En esta película pasa lo mismo, es tan original, se pierde tanto el espectador en el escenario, que incurre en el peligro de no enterarse de qué va. Se empieza con cuatro flashbacks cada uno metido en el anterior.

El grueso de la trama se mueve entre el tercero y el cuarto que se van turnando. Para no liar al espectador el formato de la toma cambia de 16:9 a 4:3 según se trate de un tiempo u otro. Mientras que al final los flashbacks vuelven todos a su inicio y, con ello, termina la película. Se trata de un guión con una estructura muy original, tiene diferentes actos y diferentes peripecias para cada flashback principal.

Es tan recargado como cualquier secuencia de la película.

Wes Anderson ha abierto la caja de la imaginación y la fantasía y ha escrito un guión original cuya única manera de llevar a la pantalla ha sido de una manera más original todavía. Anderson la escribió para él y cuando lo hacía, ya se imaginaba la secuencia, los detalles e, incluso, los planos. Cuando la dirigió ya sabía a lo que iba.

No es una gran película aunque es una imprescindible para los amantes del séptimo arte. En su ejecución lo tiene todo, actores muy bien, iluminación perfecta, ambientación cuidadísima, banda sonora inmejorable.

A fecha de hoy (diciembre de 2014) ya está nominada en varios certámenes de los que aún no se conocen los ganadores, a mejor película, mejor guión, mejor director, mejor reparto, etcétera. Es posible que esta vez Anderson lo consiga pero no porque ya lleva tres nominaciones al Óscar sin llevarse el premio a casa, sino porque se lo merece.

Ha demostrado tener un talento excepcional aunque el talento comercial, esta vez, ha brillado por su ausencia.

Crítica publicada el 26 de diciembre de 2014 · actualizada el 4 de octubre de 2026

Ficha de la película

Título original
The Grand Budapest Hotel
Año
2014
País
Estados Unidos, Alemania
Género
Comedia
Duración
100 min
Dirección
Wes Anderson
Reparto
Ralph Fiennes, Tony Revolori, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Willem Dafoe, Saoirse Ronan
Estreno en España
21 de marzo de 2014
Presupuesto
25 millones de dólares
Recaudación mundial
175 millones de dólares

Datos de la ficha y sinopsis: TMDB. La película y su material pertenecen a sus titulares.

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