Aquí no se salva nadie y no me refiero a que mueren todos al final, sino a que nadie ha hecho un trabajo digno por y para esta película. Ni siquiera se salva Kiefer Sutherland (aunque dudo mucho que sea culpa suya). Hacía tiempo que no veía una película "Collage" como ésta (llamo película Collage a aquellas que están hechas de despojos inconexos pegados entre sí de cualquier manera).
El equipo del guión no supo qué hacer para colar una historia creíble ambientada en los días previos a la hecatombe de Pompeya. La prueba de que no supo qué hacer está en que, efectivamente, no lo consiguió.
Se limitaron a mezclar episodios de Gladiator, Romeo y Julieta y Un pueblo llamado Dante's Peak pensando en que si los ingredientes son buenos (o cuando menos aceptables), el resultado también lo será y no siempre es así y mucho menos en el cine. Las tramas no son creíbles, los actores mal dirigidos, los escenarios, hechos por ordenador, demasiado evidentes y los diálogos artificiales.
Lo único que se salva (por poner algo) son los efectos especiales de las explosiones del volcán (por cierto, realizados con un software español). Es una lástima que se haya utilizado o, mejor dicho, desperdiciado en una película tan mala un hecho histórico tan importante y que podría haber dado mucho de sí.
Hubiera sido suficiente con poner algunas tramas personales, hasta domésticas si me apuran, de los habitantes de Pompeya. Pero no. Los guionistas quisieron hacer algo grande y lo consiguieron. Un gran fiasco.